Hotel en la Latina de Madrid

La funcionalidad y el diseño van de la mano en el HRC Hotel. En el complejo disponemos de un total de 38 habitaciones. Las cinco situadas en la 5ª planta cuentan con terraza, un punto estratégico desde donde podrá contemplar los tejados del popular barrio de la Latina de Madrid, así como tener una visión cenital única de las calles del Madrid más castizo.

En este hotel en la Latina de Madrid, contamos con 21 habitaciones dobles (también uso individual) y 17 triples (5 de ellas familiares). Además disponemos de camas supletorias y cunas bajo petición

Todas las habitaciones están dotadas de las siguientes comodidades:

  • Aire acondicionado en verano
  • Calefacción en invierno
  • Doble acristalamiento
  • Escritorio
  • Teléfono
  • Caja fuerte
  • Minibar (de pago)
  • TV de plasma con canales nacionales e internacionales
  • Conexión a internet Wi-Fi gratuita
  • Servicio de lavandería (de pago)
  • Plancha (bajo petición)
  • Tabla de planchar (bajo petición)
  • Baño completo con bañera
  • Amenities de baño
  • Secador de pelo (bajo petición)
Habitación Doble de uso individual

Habitación Doble de uso individual

Perfecta para descansar y relajarse. Cuenta con una cama individual de 1.35 metros. Dispone de unos 17 metros cuadrados de superficie.

Habitación Doble

Habitación Doble

Para compartir buenos momentos en una estancia luminosa, con una atmósfera cálida, en la que todo el mobiliario está diseñado para su confort y bienestar. Cuenta con dos camas de 90 cm de anchura. El espacio disponible es de aproximadamente 17 metros cuadrados. También podrá disponer de una cama de 1,50 metros.

Habitación Doble + supletoria

Habitación Doble + supletoria

Cuenta con 3 camas de 90 cm de anchura. Dentro de las triples, puede elegir una habitación familiar que cuenta con una cama twin de 1.35 metros de ancho más una individual de 90 cm.

Habitación Doble con terraza

Habitación Doble con terraza

El barrio de la Latina de Madrid es uno de los barrios con más historia. Hoy en día guarda su caracter popular, siendo un lugar de encuentro y celebración, especialmente los fines de semana, coincidiendo con el famoso Rastro madrileño, cuando las calles, tabernas y bares se llenan de vida y de gente y ofrecen al turísta los mejores vinos, las mejores tapas y una animada compañía.